Hoy, la verdad, que estoy pensativa, estoy preguntona. Porque me pongo a pensar en la sociedad en la que vivimos tan superficial y en lo que nos hemos convertido los seres humanos. ¿Pero cómo puede ser que por tu físico ya te juzguen? No logro entender por qué nos dejamos influenciar tanto por lo que las personas que tenemos al rededor opinen sobre nosotros, en muchas ocasiones, sin haber pedido opinión alguna.
¿Cómo puede ser que si yo me pongo una camiseta o sudadera con el dibujo que sea, me tachen de inculta, sucia, antisocial, amargada o a saber qué, y, sin embargo, si sigo el estereototipo de vestimenta que se lleva ahora de, camiseta y shorts vaqueros, me pongan de chica súper social, con muchos amigos, simpática, con estudios o carrera, etc?
De verdad, ¿tanta relación tiene mi vestimenta, con quién soy, cómo soy y con hasta mi coeficiente intelectual? Me gustaría decir que vivimos en una sociedad donde la gente no mira por encima del hombro, donde la gente no opina sin turno de palabra, donde la gente no te tacha de, qué sé yo, por ir así o ir asá... Pero no, esa no es la realidad, la realidad es todo lo contrario. La realidad es que todos lo hacemos, sí, todos, ¿o es que tu nunca has mirado a alguien por la calle, y por tener barba, o velo en la cabeza, o a un adulto estar jugando a la consola o alguien vestido totalmente de negro por la razón que fuese, has pensado el simple hecho de: ¿no es un poco mayor para estar jugando a las consolitas? ¡Mírale, qué inmaduro! ¿Acaso hay alguna edad límite para jugar y divertirse? ¿por qué un padre que juega con la consola con su hijo está bien visto pero si solo está él y, por supuesto, no sabemos si es padre o no, ni sabemos absolutamente nada de él/la se le prejuzga? ¿Es por la consola o por la edad? o, ¡uy, qué negro! Ese chico es “emo” de eso que se corta los brazos, la juventud, ¡qué perdida está! Quizá vaya a un funeral o simplemente vista así, ¿qué importa?... ¿O de verdad nunca has ido en el metro o en el autobús y has visto a un chico con barba un poco más espesa de lo que a ti respecta es cuidarse y, ya has pensado en sentarte o alejarte de él por miedo? Quizá sea un mendigo, quizá alguien que ha tenido un mal día o una mala semana, o quizá, le guste ir así ¿A que no nos hemos acercado a preguntar a ninguna de estas u otras personas donde hayamos tenido algún pensamiento de este tipo y, así despejar nuestras dudas? Es más fácil sacar nuestras propias conclusiones. Todos, todos lo hemos hecho, pero, por fortuna esto tiene remedio. ¿Cuál? No dejarse influenciar por los estereotipos, ni por las personas que hacen estos juicios, debemos empatizar, porque, quizá, esa chica con velo en la cabeza, el día de mañana, nos veamos en un hospital y ella sea nuestra doctora.
¡Vaya, parece que nos volvimos a confundir! Pero, rectificar es de sabios, ¿no?
No sé vosotros, pero mi forma de vestir no define lo que soy, define una pequeña, muy pequeña parte de mis gustos, hacia la ropa.
Es muy simple, no hay que mirar con los ojos, hay que mirar con la razón.
Recuerda:
La verdad, me apetecía hacer una crítica reflexiva de este tipo de temas, no sé, compartir mis pensamientos con el mundo y, si a alguien le ayuda, mucho mejor.
Espero que os haya gustado!
Hasta el siguiente Post, anonimitosss!!^^
Una anónima! :)

No hay comentarios:
Publicar un comentario