Relájate, Imagina, Crea y...
¡¡Sé bienvenid@ a Anónim
a y Creativa!!

lunes, 16 de mayo de 2016

E² = Escuchar y Empatizar

Decepción, soledad, desesperación, aislamiento, desahogo. Solo son algunos de los estados por los que pasamos cuando nos encontramos mal.


¿Por qué decepcionados? El ser humano tiende a mirar hacia los demás con muchas expectativas. Cuando nos ocurre algo que llamamos decepción, no es porque haya sido así, sino porque nosotros, con nuestro afán de querer que todo se haga a nuestra forma, nos fallamos a nosotros mismos y culpamos a los demás de ello. Eso causa una decepción, nuestra mente buscando un culpable, pero nunca nosotros.


¿Por qué solos? Porque tendemos a ir a la negativa, a buscar un refugio en nosotros mismos, porque, por supuesto, nosotros somos adultos y nos las podemos arreglar solos. Y gracias a ello, solo conseguimos estar solos mentalmente, aislados del mundo.


¿Por qué desesperados? Porque, cuando somos conscientes de por lo que estamos pasando (lo que a veces creemos que es tan grave y no lo es), tendemos mucho a dar la espalda a quién en su día nos daba su hombro. En muchas ocasiones, si tenemos suerte y nuestra compañía es buena, nos vuelve a tender esa mano que necesitamos coger, pero en muchas otras, no. Eso, a su vez, ocasiona que no confiemos en nosotros mismos para abrirnos a la gente que está ahí para escucharnos, y lo que hacemos es alejarlos de nosotros.


¿Por qué aislados? O más bien ¿por qué nos castigamos? Sí, aislarnos en muchas ocasiones puede ser exterior, pero en muchas otras ocasiones, no es así. En muchas ocasiones, como ya he dicho, nos encerramos en nosotros mismos pensando que esa es la solución, nos alejamos de aquel que está dispuesto a dedicar su tiempo a escucharnos.


¿Por qué necesitamos desahogarnos? Simplemente, porque lo necesitamos. Y quién diga que no, en mi opinión, miente. Todos, absolutamente todos, necesitamos que nos escuchen. Unos más, otros menos, pero todos necesitamos desahogarnos, necesitamos sentirnos valorados, en compañía de los nuestros. Quitarnos esa carga, estar más liberados y apoyados con los consejos de quién nos escucha, entiende, empatiza...


Por eso hice este post, para que, aunque en muchas ocasiones, no tengamos ganas de escuchar a la otra persona, empatiza con ella, saca 5 minutos o cuánto tiempo sea necesario y escucha. Parece que no, pero con una simple caricia, unas palabras de ánimo y un abrazo, en muchas ocasiones, estás salvando a una persona de su propia cárcel, sus inseguridades. Nunca se sabe cuando te va a tocar a ti estar en una situación donde necesites que te escuchen, donde necesites liberarte de eso que llevas dentro...


Aquí va un consejo para mí y para todos vosotros...


"Desahógate: habla, llora.

Escucha: presta atención, empatiza."



Y no olvides que con un pequeño gesto, puedes hacer mucho por la otra persona...
Hasta el siguiente post, anonimitos!!^^
Una anónima :)


No hay comentarios:

Publicar un comentario